3cyanni
Ding, Ding, Ding

Yup, el pianista que dejaba caer las notas como miel sobre los oídos de sus seguidores, cambió las 88 teclas por un par de mandarriazos que le sopló a su “querida” en el traga-maiz, lo cual le llevó a disfrutar durante 11 horas la hospitalidad de la cárcel del condado de Palm Beach.

El Bigote era parte del vestuario...